Alfonso Atienza

Alfonso, nuestro alumno de la semana, es un madrileño sociable y alegre, que se siente feliz en Pamplona y muy identificado con la carrera que ha elegido, Bioquímica. Está en 2º curso y tiene clarísimo que acertó al elegir los estudios.

Al principio la decisión no fue fácil. Le atraía la Bioquímica y también la Física. Se le presentó la oportunidad de estudiar Física en Inglaterra con una beca, pero el plan de estudios le parecía incompleto. Le gustaba mucho el planteamiento del Grado bilingüe en Bioquímica de la UNAV, aunque acostumbrado a vivir en la capital, tenía miedo de sentirse un poco AXFISIADO en una ciudad pequeña. Finalmente la balanza se inclinó hacia Pamplona, después de que la universidad le ampliara el plazo de matrícula ¡¡y llegó hecho un mar de dudas!! Ahora está encantado y, cuando acabe la carrera, probablemente continuará otros dos años para hacer el Grado en Química. Después le gustaría dedicarse a la Investigación en Genética. La madre de su novia tiene una empresa del sector y le parece un mundo apasionante.

A pesar de sus dudas iniciales, la integración en Pamplona no ha sido un problema, sino todo lo contrario. Optó por compartir habitación en la residencia y eso le ayudó mucho en un inicio. Hoy siente que sus amig@s de la residencia son su segunda familia y se siente muy cómodo en la ciudad.

Se considera una persona muy activa, le apasionan los deportes y ha practicado casi todo: natación, fútbol, rugby, taikondo, baloncesto, etc. Desde que está en Pamplona, juega a baloncesto en el equipo de la residencia y hace TAIKONDO en la Universidad, donde también es Delegado de Deportes. Además acude a un parque público cercano a la residencia, que tiene barras especiales para hacer DOMINADAS.

Le encanta leer y forma parte de un Club de Lectura interfacultativo de la UNAV, en el que cada semana preparan un libro y debaten sobre cuestiones relacionadas con la Ética aplicada a la Ciencia. También le gustan los videojuegos, pero no los ha traído a Pamplona para evitar tentaciones que le distraigan del estudio… Es evidente que, aunque eche de menos su entorno y las oportunidades de Madrid, Alfonso se ha adaptado muy rápido a Pamplona y al ritmo de la universidad. Se le ve tranquilo y contento, ¡¡como pez en el agua!!