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Una residencia de estudiantes Moderna y Diferente en el  de Pamplona

Álvaro Santamaría

Cuando era niño, Álvaro se quedaba extasiado viendo los documentales marinos de Jack Custo. El submarinismo es, desde siempre, su gran hobby: “Es muy bonito y relajante, debajo del agua hay mucho silencio”. Siempre decía que estudiaría Biología marina. Pero cuando llegó a la ESO, empezó a interesarse por otras cosas: campos como la genética y, más ampliamente, la investigación científica, despertaron su curiosidad. Así que, para sorpresa de tod@s, decidió estudiar Biotecnología.

Tenía la opción de cursar la carrera en varias universidades, pero él se decantó por la @upna. El plan de estudios le parecía muy completo. Y además ¡quería estudiar en Navarra! “Me encanta el Norte. Yo soy de Valladolid, que es muy árido. Siempre me ha atraído el paisaje de Navarra”. Además tiene familia lejana y eso ¡es un plus!

La ciudad no le ha defraudado. Es muy cómoda, viviendo en el centro puede ir caminando a todas partes, desde la universidad hasta la zona comercial o la parte vieja. La residencia se la recomendó un conocido de Valladolid (Alberto Gobernado, ¡uno de nuestros mentores de Medicina!) y le va ¡como anillo al dedo!

Con la carrera también está razonablemente contento: “El primer curso es duro porque algunas asignaturas no tienen mucha relación con lo que a mí me interesa, compartimos materias con Ciencia de Datos e Ingeniería. Pero no he perdido el interés. Las asignaturas de tercer y cuarto curso me gustan mucho”.

Su etapa universitaria ya le ha enseñado dos cosas: la primera, hay que cambiar el método de estudio de Bachiller, porque en la carrera no se puede abarcar todo. Segundo, es necesario ser constante: “Tengo que dedicarle al menos cuatro horas diarias para seguir el ritmo”. Le ayuda mucho que el grupo de amig@s que ha hecho en la resi son muy trabajador@s, la mayoría cursan Biotecnología y Ciencia de datos, pero también l@s hay de otras carreras: “Es un buen grupo. Somos muy responsables, cuando se puede salimos, pero le damos toda la prioridad al estudio”.

En la distancia, se acuerda de sus padres, que han influido mucho en su personalidad: “Mi madre siempre ha sido una inspiración para mí. Estudió Física, fue una de las primeras de su promoción y recibió una beca para ampliar sus estudios en USA. Ella siempre me ha animado a superarme y me ha inculcado que el esfuerzo merece la pena”.

Con su padre comparte muchos gustos: “A ambos nos encanta la Fórmula 1. ¡Somos unos freekies del motor! Nos enviamos fotos de coches nuevos. Tenemos amigos que coleccionan coches y vamos a probarlos. Siempre he visto las carreras de coches con él. Mi madre suele unirse. Hace un par de semanas, que había carrera, me llamaron ¡y la vimos juntos por videoconferencia! Fue emocionante”.

De sus padres también ha heredado la afición por los deportes: ha practicado ¡casi todo! Baloncesto, fútbol, tenis, padel, patinaje, esquí, vela, surf, padelsurf, canoa, krav magá, escalada… ¡Ah! Y running. Le gusta salir a correr con su madre. En Pamplona está disfrutando mucho del esquí, ya que su novia tiene una casa en Candanchú y sus padres se han sumado a la temporada de esquí.

Aunque es una persona muy activa, también le gusta dedicar tiempo relajarse y leer: “Cuando era adolescente, era un tragalibros. Me leía entre uno y dos libros por semana. Ahora en la universidad ¡leo cuando puedo!”

Álvaro es sociable, alegre y una persona ¡con iniciativa! En la resi ha “pilotado” el proyecto de crear un Club de aficionad@s a la Fórmula 1. Si todavía no te has apuntado, ¡estás a tiempo! La diversión está garantizada!!