Andrés Jonathan Guizar

Andrés, nuestro alumno de la semana, decidió hacer una importante apuesta trasladándose de México a Pamplona para cursar el Máster en Diseño y Gestión ambiental de Edificios. Él llevaba trabajando cinco años desde que acabó el Grado en Arquitectura, primero en una empresa de obra pública y después en dos empresas privadas que hacían instalaciones deportivas. Más tarde se lanzó a la aventura de emprender y abrió un estudio de arquitectura junto a otro amigo. Le iba bien, pero él tenía la “espinita clavada” de adentrarse en el campo de la arquitectura sostenible, que está mucho más desarrollado en Europa que en México. De hecho cuando termine el máster le gustaría quedarse a trabajar en España para aprender sobre el terreno y después implementarlo en su país.

Tuvo la suerte de recibir una de las veinte becas del Banco Santander y, sin pensarlo demasiado, se vino a Pamplona: “No me planteo si echo de menos a mi familia y amig@s. Si tomas una decisión de esta envergadura, debes mirar hacia adelante. Además he tenido mucha suerte, porque he hecho grandes amistades aquí”.

Eligió la Universidad de Navarra por su prestigio, por el claustro de profesores y por el enfoque, porque el máster parte de la premisa de que, para ser sostenible, debe ser cuantificable. Está muy apoyado en datos concretos y experiencias reales. Por eso le convenció más que otras maestrías de Barcelona o Madrid.

Cuando descubrió Pamplona vio que había acertado: “Me parece una ciudad muy amigable, muy bella, con muchas zonas verdes, una ciudad en la que retirarte a vivir. La calidad de vida es muy buena y está muy habilitada, además es una de las ciudades más seguras que he conocido”, nos dice. Le recuerda a su ciudad, Guanajuato, que también es muy histórica y con mucha riqueza patrimonial.

Es uno de l@s estudiantes que está viviendo en la residencia durante la etapa de confinamiento. Al preguntarle por esta experiencia dice que, contra todo pronóstico, ¡el COVID le está sirviendo para hacer amig@s! Su máster es muy exigente, tiene mucha carga de trabajo, y apenas había tenido tiempo para hacer relaciones con otr@s estudiantes. Desde que la UNAV suspendió las clases presenciales, ha tenido la oportunidad de conocer a fondo al resto de alumn@s que están en la residencia y ¡ya se siente en familia!

Definitivamente cualquier situación es una Oportunidad si lo sabes apreciar!! Él es una persona positiva, le gusta mucho reír y hacer bromas, reservada al principio pero luego sociable, y sobre todo muy empática: “Me encanta escuchar a otras personas, aprendo mucho de tod@s”. También es muy amigo de sus amigos, le ha tocado afrontar situaciones muy duras con alguno de ellos, que han sido toda una experiencia de vida. Y muy amante de los animales, en su casa tiene ¡diez perros! A todos los adoptó “de la calle” y son parte de su familia.

Respecto a sus aficiones, le encanta dibujar, ¡sobre todo hacer caricaturas! También le gusta seguir las redes sociales, especialmente ahora que está lejos de su entorno. Confiesa que tiene un hobby un poco peculiar… ¡la interpretación! Ha participado ¡en cuatro musicales y nueve obras de teatro! También ha estudiado algo de producción teatral, escenografía e iluminación. Se nota que Andrés ¡¡es una bella caja de sorpresas!!