David Esparza

David siempre había pensado que sería médico, quizá llevado por un recuerdo un tanto ideal y romántico. Cuando era niño, su padre se atragantó. Se estaba ahogando y David se atrevió a hacerle la maniobra de Heimlich. Su madre (que es médico) se la había enseñado. De esta manera, David le salvó la vida a su padre. Y David decidió que no había profesión mejor en el mundo que la de médico. La posibilidad de curar a las personas, incluso salvarles la vida, era, sin duda, el mejor sentido que podías dar a tu vida. Estudió el Bachiller científico con este propósito. Pero en el camino, se dio cuenta de que había algo que le gustaba mucho más… ¡La informática!

Y es así como ha acabado estudiando Telecomunicaciones en la UPNA. La carrera le está encantando, a pesar de que el primer año es bastante general. Sus amig@s le decían: “¿Tú vas a estudiar Teleco?” Y él les respondía: “¿Y por qué no?” Y ciertamente se ve como uno más en clase, ha suspendido una asignatura pero son muy poc@s l@s compañer@s que han aprobado todo. Porque Telecomunicaciones ¡no es nada fácil, tiene que gustarte mucho!

Como la carrera no se ofrecía en la Universidad de la Rioja, eligió como destino Pamplona. Le gustaba la ciudad, porque es pequeña y acogedora como Logroño. Y no se equivocaba. Se siente muy cómodo en Pamplona: “Estoy muy contento, muy integrado, he hecho muy buen@s amig@s en la residencia”. Ha sido una suerte porque eligió la residencia sin visitarla, se la habían recomendado varios amigos, sus padres vinieron a verla y les gustó mucho. Así que cuando llegó ¡no sabía muy bien qué se encontraría!

En su tiempo libre, le encanta el fútbol. Jugó en el Mareo, un equipo que es cantera del Sporting de Gijón. En Pamplona ha decidido tomarse un año sabático, porque el ritmo de la competición es muy exigente, y está practicando otros deportes: hace natación, va al gimnasio, etc.

También le encanta cantar. En la residencia le dicen a veces: “ David, baja el tono, ¡¡que se te oye cantar por la ventana!!” La música le apasiona, sobre todo el rap. Cuando era joven cantaba muy bien, ¡le quisieron meter en un coro! Pero cuando creció, le cambió la voz… Y ahora sólo lo hace por hobby.

Es hijo único, pero de familia numerosa. Porque son doce primos y tienen muchísima relación. “Desde que estoy en la residencia ¡¡ya han venido a visitarme diez!!” Les echa de menos, aunque en la residencia ha encontrado “otra familia”. No le ha resultado difícil porque David es un tipo abierto, descomplicado, le gusta hablar y relacionarse. Siempre tiene esa sonrisa afable y transmite mucha energía positiva!!!