Hector Torre

Héctor, nuestro alumno de la semana, es un riojano muy salado, bonachón y tranquilo. Como él dice, “no le gustan nada-nada los conflictos” y es muy difícil sacarle de quicio. Intenta rodearse de personas positivas y con sentido del humor, que sepan dar la vuelta a los problemas y enfocarlos de forma constructiva. En la residencia se siente muy a gusto y muy integrado porque ha hecho un@s amig@s que son como él, alegres y descomplicad@s. También en la universidad ha hecho muy buenas amistades, pero admite que su grupo de la residencia es especial…

Reconoce que probablemente por tener este carácter eligió el deporte que practica. Se sintió muy identificado con el tenis de mesa desde que era muy joven. Cuando vino a estudiar a Pamplona fue fichado por el Anaitasuna, que juega en segunda división. Héctor entrena casi todos los días y los fines de semana juega partido en Navarra o en las regiones limítrofes. Este deporte le enganchó por sus valores, siempre hay respeto y buen talante. Él dice que se hace relación con los rivales, incluso amistad, porque coincides en muchas ocasiones y, ganes o pierdas, “siempre se queda a tomar algo y hay buen rollo”.

La verdad es que resulta difícil imaginarse a Héctor enfadado, siempre tiene una palabra amable para todo el mundo, y tampoco sorprende saber a qué quiere dedicarse. Estudia 2º curso de Magisterio en la UPNA. Eligió esta carrera porque le encantan los niños y le gustaría mucho ser profesor. Este año empieza sus prácticas y tiene muchísimas ganas. En realidad ya ha hecho sus primeros pinitos como educador. Se sacó el título de Monitor de Ocio y Tiempo libre y, el pasado verano, se ofreció a colaborar en un campamento. Le encantó la experiencia y le reafirmó en su idea de ser profesor de primaria. Cuenta que, meses después, caminaba por la acera, junto a la residencia, y oyó que alguien le llamaba. Eran cuatro estudiantes del Colegio Jesuítas (vecino a la residencia), que habían asistido al campamento. Le dijeron que se acordaban mucho de él y le dieron las gracias. Como él dice, “eso no se paga, es lo que te llevas”.