Una residencia de estudiantes Moderna y Diferente en el  de Pamplona

Iker Conrado

Iker ha aterrizado en Pamplona en tercero de carrera. Estudió los dos primeros cursos de Economía bilingüe en la Universidad Complutense. Allí era muy feliz, porque estaba en su entorno y porque es “muy de la Complu”.

Como quiere estudiar el MBA del IESE cuando acabe la carrera, su familia le recomendó cambiarse a la Universidad de Navarra, donde preparan para el máster: “Pensaba que no me iban a admitir, así que mandé la solicitud, para que mis padres me dejaran tranquilo. Pero, para mi sorpresa, me admitieron…” 

Ahora también se considera “muy de la UNAV”  porque le gusta mucho el planteamiento de la carrera en Pamplona. Pero reconoce que al principio notó mucho el cambio: llegó un domingo, fue a comprar y todo estaba cerrado…  El clima también le desconcertó ¿es posible que llueva tanto y la ciudad no se inunde?  Y por último, el carácter de la gente le pareció… “¡muy borde!”  Eso sí, ahora que conoce a fondo nuestra forma de ser ¡¡está enganchado!!

Hace una valoración muy positiva de este primer semestre: “Cuando sales de la zona de confort, siempre creces. Además la universidad y la residencia me encantan. Y a la ciudad le he cogido cariño”. Él tiene clarísimo que lo suyo es la Economía, desde que cursó la asignatura en Bachiller: “Fue un flechazo.  Descubrí que la Economía tiene mucho impacto en todo, en la política, en la sociedad, incluso en el ámbito personal. Si sabes gestionar tus finanzas, la vida te va mucho mejor”. Aún no sabe cómo encarrilará su futuro, ¡porque le gusta todo!: la Economía pública, la internacional, y también el mundo de las pymes, porque “son las que mueven el país y donde te puedes sentir más realizado”.

Su gran afición es leer. Siempre quiere estar informado, lee entre dos y tres periódicos diarios. También le interesa cualquier tema divulgativo sobre Economía. Y en el tiempo restante, lee novela histórica, de misterio o de ciencia ficción.

Además es gamer, una escusa para mantenerse en contacto con sus amig@s «de la Complu».

Le gusta mucho ir al gimnasio, ya se sabe que ¡mens sana in corpore sano! Reconoce que es muy activo. Ha practicado casi todos los deportes: tenis, hockey, fútbol, judo, bádminton…

Confiesa que tiene alguna curiosa afición… como la interpretación. Ha hecho algún curso intensivo y le encantaría retomarlo. Y en verano es monitor de ocio y tiempo libre con niñ@s, porque le gusta contribuir a que disfruten y “nadie se quede fuera del barco”.

Se considera una persona discreta, educada y muy leal, “¡como un soldado de la Edad Media!” Al principio puede resultar distante, pero es muy cercano en las distancias cortas. “Mi abuela dice que soy un príncipe azul. Claro que… ¡es mi abuela!”

Es maduro y reflexivo, y espontáneo cuando se siente cómodo. Tiene muy claro cuál es su leitmotiv: “Siempre tomo las decisiones con el corazón. Me gusta hacer todo con pasión. Creo que hay dejarse maravillar por las cosas, por cada momento. Además ¡es gratis!”. Y esto es mucho decir. Porque para un economista ¿hay algo mejor que conseguirlo gratis?