Una residencia de estudiantes Moderna y Diferente en el  de Pamplona

Ingrid Esquer

Ingrid se inició en el kárate por su abuelo, que ya siendo una niña le aconsejó que hiciera defensa personal. Ella probó y le gustó. También ha practicado otros deportes, como fútbol o natación, pero el kárate es su verdadera pasión. Hace kata porque le encanta y porque le permite superarse: “Es un reto. Intento dar en cada combate un poco más, hacer cada movimiento más fuerte y más rápido que el anterior. Mi objetivo es dar siempre la mejor versión de mí misma”.

Ella es de Fraga, una ciudad de Huesca próxima a Lérida, donde estaba federada, pero no tenía mucha oportunidad de competir. Su verdadera oportunidad ¡le llegó en Pamplona! Empezó a entrenarse en un gimnasio que está próximo a la residencia. Se presentó al Campeonato navarro, ¡y lo ganó! Y después fue ¡el Campeonato de España! “Mi progresión ha sido rápida ¡y extraña! He pasado de no competir a estar en la Selección de Navarra y ¡en el Campeonato de España!”

Se siente muy agradecida con l@s profesionales con l@s que entrena, y también con la Universidad de Navarra, que la ha incluido en el programa Talento Deportivo, dirigido a deportistas de alto rendimiento. En este programa cuenta con una asesora deportiva, que es karateca nacional, un seguimiento nutricional y, sobre todo, facilidades para compaginar el deporte con su “otra carrera”, Bioquímica: “El deporte debe servirme para estudiar. A día de hoy es una gran ayuda, para desfogarme y concentrarme más. En el momento en que sea una interferencia, lo dejaré, porque la prioridad son mis estudios”.

Entrena a diario y te preguntas ¿cómo lo hace? Ella tiene claro cuál es su secreto: la organización. Es muy metódica, cada domingo planifica la semana para distribuir el tiempo entre los entrenamientos y cada asignatura. Y de momento ¡le va muy bien!

Es su segundo curso en Bioquímica y reconoce que este año lo está disfrutando. El primer curso era más genérico, pero en segundo por fin ¡pisa laboratorio! Eligió la carrera en Bachiller, porque en su instituto tuvo la ocasión de hacer prácticas en un laboratorio. Le encantó la experiencia. Coincidió con la muerte de un familiar muy querido, que sufrió cáncer. Entonces decidió que le gustaría dedicarse a la investigación de enfermedades. Y ya no ha tenido dudas. Cuando acabe la carrera, hará un Máster en investigación biomédica.

No tiene prisa, está disfrutando mucho de su estancia en Pamplona: “Es una ciudad pequeña, bonita y familiar, estoy arropada y cuento con todos los servicios. Es un mix genial”. También en la residencia se siente muy contenta, porque hay much@s estudiantes de Bioquímica y se apoyan mucho. Es alegre y sociable, transmite muchísima vitalidad. Siempre te recibe con su mirada de mar y su sonrisa radiante!! Le cuesta coger confianza al principio, pero si conecta se abre muchísimo y es “100% transparente”.

Como buena perfeccionista, a veces sufre por su nivel de autoexigencia. Y entonces necesita esa mano amiga que nunca le falta. Porque el karma es el karma. Y personas como Ingrid siempre estarán bien acompañadas!!!