Iraia Mendizabal

Iraia (que no Iraida, como la hemos bautizado en la residencia…! Estudia 2º curso de Enfermería en la UNAV. Decidió hacer la carrera en inglés para mantener fresco el idioma, porque hay bastante demanda de enfermer@s en algunos países extranjeros. Tendrá la ocasión de comprobarlo este verano, ya que hará prácticas en un hospital de Chicago. ¡Siente mucha curiosidad y ganas de aplicar todo lo aprendido! Piensa que “lo suyo” es vocacional, aunque sólo en parte. En Bachiller le atraía el ámbito sanitario, pero no sabía exactamente qué estudiar. Finalmente eligió Enfermería y ahora está ¡muy satisfecha con la decisión!  En Pamplona se siente cómoda. Es de Durango (Vizcaya) y le gustan las dimensiones de Pamplona: “Es pequeña pero no tanto, todo está a mano y es muy fácil adaptarse”. En su segundo año en la residencia, dice estar muy contenta, ha hecho buen@s amig@s, para ella “es como un hotel”.

Una de las cosas que más echa de menos es su grupo de scout, en el que ha estado durante ocho años. El próximo curso quiere buscar un voluntariado que le motive. Siempre ha colaborado en causas sociales, en una residencia de ancianos, o en el banco de alimentos, enseñando a niñ@s de familias sin recursos, o a mujeres africanas… Y lo echa en falta.

Porque Iraia es una chica comprometida, exigente ¡también en la residencia!, con criterio, que no se calla.  Vamos, ¡de las que nos gustan!  Además de implicada en labores sociales, es muy activa en la causa feminista, así como vegetariana y animalista. Estuvo viviendo en USA con una familia cuyo padre era cazador… ¡Fue una dura prueba!  A pesar de eso, guarda buen recuerdo de la experiencia: “Yo soy respetuosa con quien tiene una cultura diferente. Tengo amig@s que no son animalistas y l@s acepto como son. Eso sí, ¡discutimos mucho!” 

No sorprende saber que Iraia tenga animales, en concreto dos gatos, Ringo y ¡Chicharito! en honor al jugador del fútbol (una concesión que tuvo que hacer a su hermano…)  Se considera una persona muy familiar, también con sus abuel@s, que son esenciales en su vida.  Y es que Iraia puede parecer un poco distante (al principio), pero es una persona empática, sentimental y afectiva.  Tiene seis flores tatuadas, una por cada uno de los miembros de su familia, que así le acompañan siempre, ahora en Pamplona y pronto en Chicago…