Una residencia de estudiantes Moderna y Diferente en el  de Pamplona

Iván Minguez

Iván es muy expresivo cuando hace balance de su primer mes en la universidad: “Es un sueño
hecho realidad. Llevo persiguiendo este sueño toda mi vida: estudiar Medicina y además en la
UNAV. ¡Me siento como un niño en la Cabalgata de los Reyes Magos!”.

También le ha maravillado Pamplona, sus parques, la naturaleza: “No estoy acostumbrado a
ciudades tan bonitas y tan verdes. ¡Yo vengo del socarral!”. Y se siente muy arropado en la
residencia: “Hay muchísim@s estudiantes de Medicina en la resi y nos apoyamos mucho un@s
a otr@s”.

Siempre ha tenido claro que quería ser médico para ayudar a otras personas, especialmente a
su familia. De hecho quiere especializarse en Cirugía, Dermatología o Pediatría, porque piensa
que son las áreas que más puede poner al servicio de su familia: “Mi abuela está muy delicada
del corazón. Me encantaría hacer algo por ella algún día”.

Por supuesto no todo ha sido de color de rosa. Iván ha tenido que hacer renuncias
importantes. Tiene mucho apego a su “círculo íntimo” y echa mucho de menos a sus padres.
Para amortiguar el impacto del “nido vacío” les regaló un precioso Golden retriever, que ha
resultado ser ¡el sustituto perfecto! También se acuerda mucho de su novia: “Soy muy antiguo
en las relaciones. Mis padres llevan juntos desde los 14 años y a mí me gustaría hacer lo
mismo, estar con ella toda la vida”. Intenta regresar a casa todos los fines de semana que
puede, a pesar de ¡la carrera de obstáculos! Porque implica viajar a Bilbao, para coger un
autobús hasta Torrevieja, y después otro hasta su pueblo: “No quiero que la distancia nos pase
factura. A la vez estoy contento, sé que el esfuerzo merecerá la pena”.

Además de la Medicina, tiene otras aficiones. Le interesa mucho la Política y le gusta estar muy
informado, para entender bien la realidad. Su gran hobby es el fútbol, ha jugado durante
muchos años en un equipo ¡otra renuncia que tuvo que hacer por los estudios! También le
encanta el mundo del motor. En este caso no tuvo que renunciar: decidió traerse a Pamplona a
la única amiga que podía acompañarle ¡su moto!

Como persona, es muy responsable y organizado. Se considera tranquilo, observador y un
poco reservado. Es perseverante y tiene las ideas claras, sabemos que conseguirá su objetivo
de ser médico y sabrá convivir con la distancia. Y ¡quien sabe! quizá no sólo sea la moto quien,
algún día, le siga los pasos hasta Pamplona.