Lola García

Cuando conoces a Lola, nuestra alumna de la semana, te preguntas por qué una malagueña convencida decide ir a estudiar al «polo norte».  Ella responde con rotundidad (y pocas dosis de romanticismo ) que vino a Pamplona por descarte. Quería estudiar el Doble Grado en Derecho y Filosofía y sólo lo podía hacer en Madrid, Barcelona y Pamplona.

Pero también admite que, dos años después, ¡¡está feliz en Pamplona!! Es una ciudad bonita y manejable. Le gusta mucho el carácter de la gente del norte, sus paisajes ¡e incluso el tiempo! Reconoce que es una andaluza atípica porque ha descubierto ¡¡¡que le encanta el frío!!! 

Desde muy joven supo que le apasionaba la Filosofía. Lo difícil era convencer a sus padres, que no veían claras las salidas profesionales… Finalmente llegaron a un “acuerdo amistoso”, Lola estudiaría Filosofía (por vocación) y Derecho (para ganarse la vida). Ella tenía sus dudas acerca del Derecho… pero en su segundo año de carrera puede decir que también le motiva. En el futuro no sabe a qué se dedicará, si será una abogada a la que le gusta filosofar o una filósofa que sabe mucho de leyes, pero tampoco le preocupa. El Doble Grado son seis años así que ¡¡tiene bastante tiempo para pensarlo!! 

Aunque pasa mucho tiempo estudiando, consigue sacar tiempo para disfrutar de su gran pasión: el golf. Le inculcó la afición su tío, que es golfista profesional y, como ella dice, ¡ojalá lo hubiera hecho antes! “Sólo” lleva compitiendo desde los 13 años, mientras que much@s de sus oponentes juegan al golf desde niñ@s… Pero esto nunca lo ha vivido como un problema, al contrario, le ha servido para motivarse y tomárselo más en serio.

De hecho tiene cuatro hándicaps en golf, ¡que no está nada mal!  La semana pasada se celebró el Campeonato nacional de federaciones precisamente en Pamplona. Ella fue la entrenadora del equipo infantil de Andalucía y para su sorpresa ¡ganaron el campeonato! Así que puede decirse que Lola ¡ya ha dejado su huella en el golf navarro! 

Además del golf, le gusta nadar y, sobre todo, cantar. Ha participado en varios concursos, pero reconoce que todavía no ha vencido la vergüenza… 

Y es que Lola es una persona muy sensible y un poco reservada. También es sociable y, sobre todo, muy flexible.  No le cuesta amoldarse a diferentes planes y personas. ¡Y casi siempre está de buen humor! Como ella dice, para enfadarla o disgustarla ¡¡¡hay que emplearse a fondo!!! 

En la residencia se siente muy feliz y ha hecho un grupo de amig@s que son un soporte importante para ella. Echa de menos a su hermana de 14 años (a pesar de que está en la oscura adolescencia y no se deja querer mucho…) y a sus dos perros, ¡que son su debilidad!  Intentaremos que nuestra perrita Valentina venga a vernos más a menudo, para que se siga sintiendo como en casa…