fbpx

Una residencia de estudiantes Moderna y Diferente en el  de Pamplona

Marta Monforte

Marta, nuestra alumna de la semana, se ve en el futuro llevando el proceso de producción de una fábrica. O inventando soluciones técnicas para problemas reales. La mecánica le encanta, “porque la visualizas. Ves el motor moverse, te imaginas lo que puede hacer, es muy físico”.

Le apasiona su campo, la Ingeniería, y siempre ha tenido claro qué tipo de carrera estudiar. Dudó un poco, entre Ingeniería civil o de Caminos, Arquitectura, o Ingeniería Industrial. Viendo cómo está el mundo de la construcción, se decidió rápido… ¡Ingeniería Industrial!

Es su segundo año en la UPNA y está muy contenta. Tiene buenas notas, aunque reconoce que su carrera es muy dura: “Te acostumbras a que no es fácil. Y te haces fuerte. Un amigo de clase dice que esta carrera nos está quitando la vida. Vemos gente tomando el sol en el césped… y nosotr@s ¡estamos siempre estudiando! Pienso que tod@ ingenier@ se ha planteado alguna vez si merece la pena el esfuerzo. Para mí, sí, sin duda, porque ¡sólo me gusta esto! Si no fuera ingeniera, ¿qué sería?”

Echa de menos que haya más mujeres en su carrera y, desde aquí, ¡hace un llamamiento! “En mi clase sólo somos seis mujeres. Y me pregunto por qué no hay más. Mis compañeras y yo sacamos buenas notas, quizá porque la mujer que se anima a estudiar Ingeniería es por verdadera vocación, mientras que los chicos a veces la eligen por descarte, no por pasión”.

La carrera le deja poco margen para el ocio ¡y hay que organizarse bien! Ella madruga mucho para aprovechar el día y lo que más odia es ¡perder el tiempo!

Le gusta hacer ejercicio, va al gimnasio tres veces por semana para hacer pesas y tonificación. También suele correr. Nota que el deporte le ayuda a sentirse bien consigo misma, a estar animada y concentrarse más.

También saca algún rato para el dibujo artístico. Le encanta hacer diseños para la gente que quiere, pero no por encargo. “Me tiene que salir…”

Marta se ha adaptado bien a la carrera, y también a la ciudad y a la residencia: “Logroño, mi ciudad, está cerca y se parece a Pamplona. En la residencia no me costó hacer amig@s, los hice en la primera semana”. El curso pasado se sintió muy ayudada en el Mentoring de Ingeniería de la residencia y este año, que ya es veterana, ha querido ser ella la que ayude a otr@s estudiantes que empiezan la carrera. Un lujo contar con ella como residente ¡y como mentora!