Una residencia de estudiantes Moderna y Diferente en el  de Pamplona

Miguel Bona

Nuestro alumno de la semana es Miguel, uno de nuestros veteranísimos, que este año termina su carrera de interpretación musical. Toca el fagot y el piano desde que era muy joven. Cuando decidió dedicarse a la música, supo que no estaba escogiendo el camino fácil. El mundo de la música es muy pequeño y muy competitivo, debes esforzarte al máximo, destacar mucho y tener suerte. Porque en cada orquesta ¡sólo hay dos fagotistas!

Quizá por eso Miguel es una persona sumamente responsable y consciente: ensaya entre cuatro y cinco horas diarias, además de las horas de clase. Algunas personas piensan que es muy serio, pero él no está de acuerdo. En su vida personal es muy sociable, le encanta relacionarse y estar con sus amig@s. Eso sí, cuando se trata de su carrera profesional él es ¡disciplina pura! Porque la profesión que ha elegido lo requiere y porque siente el peso de la responsabilidad. Sus padres se están sacrificando mucho para que él pueda estudiar y no quiere defraudarles. Se siente muy agradecido con ellos, por haber creído en él desde siempre y haberle apoyado en su decisión. Quería estudiar en Pamplona para aprender con su actual profesor de fagot, que se formó en USA con l@s mejores y es un referente para él.

En Pamplona se ha sentido feliz e integrado desde el principio, la ciudad le parece muy acogedora y con buena calidad de vida. Además Pamplona le ha brindado oportunidades con las que nunca hubiera soñado. Ha tocado en la Orquesta Sinfónica de Navarra y actuado en los auditorios de Bilbao, Zaragoza o San Sebastián. Se considera un privilegiado por haber compartido escenario con músicos profesionales siendo todavía tan joven.

Y es que Miguel tiene mucho talento y un futuro prometedor. Pero también tiene los pies en el suelo; sabe que no basta con tener talento, tendrá que seguir siendo disciplinado y humilde, porque el camino es largo y arduo. Cuando acabe la carrera quiere hacer una estancia en USA, Austria o Alemania, para seguir aprendiendo con grandes maestros. Después le gustaría estudiar el Máster en Profesorado, porque ¡siempre hay que tener un plan B!

Cuando no está ensayando le gusta disfrutar de sus amig@s y de su hobby principal ¡el mundo del motor! Le apasiona coger la moto y recorrer el monte. También le encanta la lectura, una afición que le inculcó su abuelo, que tiene una colección de primeras ediciones que le comparte, ¡siempre que las cuide!

El próximo año volará hacia otros lares, ya siendo músico profesional. Aquí le echaremos mucho de menos. Centrado, sensato, educado, ha sido (y está siendo) un residente “chapó”, de los que recuerdas con cariño y agradecimiento.