Paul Yanez

Te presentamos a Paul, nuestro alumno de la semana, uno de nuestros estudiantes más veteranos y también más queridos. Estudia Psicología y afirma sentirse muy realizado, porque “al final llegué al sitio donde tenía que estar”. Encontrar su vocación no ha sido tarea sencilla, él soñaba con ser médico. Le atraía mucho la Psiquiatría y la Neurología. No superó el examen de acceso a Medicina de la UNAV y decidió estudiar Bioquímica. Él es de Ecuador, un país al que ama, pero al que dice ¡no querer regresar! Tenía claro que se quería quedar en la Universidad de Navarra y, dado que no podía estudiar Medicina ¿por qué no elegir Bioquímica, que también le gustaba?

Sin embargo, una vez iniciada la carrera, comprendió que ése no era su camino, porque él es un hombre de Ciencia, pero al mismo tiempo le atrae la vertiente humana, y en Bioquímica no la tenía. En Psicología siente que convergen las dos facetas: “Aunque soy un poco rígido y cuadriculado, soy una persona muy sensible, que se preocupa mucho por los demás y que siempre está dispuesta a ayudar. Necesitaba encontrar una profesión que me permitiera desplegar esta faceta”. Y está seguro de que la ha encontrado. En el futuro no sabe si se especializará en Psicología de las organizaciones (su madre es empresaria y siempre ha estado muy próximo al mundo de los negocios), en Psicología clínica, que le atrae por su planteamiento más científico, o en Psicología aplicada al deporte.

Porque el deporte es su gran pasión. Mientras vivió en USA jugó a fútbol americano, también ha practicado natación pero, sobre todo, su vida es el squash. En este deporte llegó a representar a la Selección de su país, y también desde que está en Navarra ha ganado diversos trofeos a nivel regional. Reconoce que el deporte siempre le ha ayudado a integrarse en una cultura que no era la suya, primero en USA y después en España.

Además del deporte, le encanta leer y viajar, aprender de otras culturas. También le gusta involucrarse en proyectos que le interesen, por ejemplo colabora como alumno interno en el Centro de Investigación de Cultura y Sociedad de la UNAV, porque le permite seguir aprendiendo y desarrollándose. Se define como “un poco ambiguo”, porque de entrada parece (¡según él!) “poco amigable”, serio y distante, pero cuando le conocen es una persona muy amable y muy comprometida con sus amig@s. Lleva bastantes años viviendo lejos de casa y se le nota, porque es muy independiente y muy maduro para su edad. Destaca por ser responsable y entregarse a fondo cuando algo le importa. Su perfeccionismo le lleva a querer superarse en cualquier reto que se plantea. Tiene un tremendo potencial, sin duda!!