fbpx

Una residencia de estudiantes Moderna y Diferente en el  de Pamplona

Teresa Clemente

Teresa, nuestra alumna de la semana, lleva dos años con nosotr@s. Eligió el Doble Grado en Biología y Business por varios motivos: primero, porque le encanta la Biología.

Segundo, su padre tiene una empresa de semillas y plantas, y ella le ayuda todos los veranos, siempre le ha atraído la gestión empresarial. Le encantaría crear una empresa relacionada con la Biología, sobre todo con la rama sanitaria. “Una vez me quitaron una peca y yo pensaba ¡cómo me gustaría diseccionarla! Soy de esa clase de personas ¡a las que les gusta ir al hospital!”

Ella tenía claro que estudiaría en Pamplona. Aunque es de Vitoria, buena parte de su familia es navarra y siempre le ha encantado la ciudad: “Lo tenía decidido, sólo solicité plaza en la Universidad de Navarra. Me dije a mí misma, ¡o entro en la UNAV o… entro en la UNAV!” Está muy contenta con su decisión: “En la UNAV te dan un trato muy personal. L@s profesor@s te llaman por tu nombre. Tengo amig@s en otras universidades cuy@s profesor@s ni les conocen. También tienes un asesor/a para lo que necesites, a mí me ha ayudado mucho. Y la calidad docente es muy alta. Tod@s l@s profesor@s ¡son top! L@s admiro muchísimo”.

El próximo año se irá de Erasmus a Roma y está muy emocionada por la oportunidad, aunque le da pena perderse un año en Pamplona. Aquí ha hecho amistades para toda la vida: “En la residencia he conocido a personas maravillosas. Hemos compartido tantos momentos que ya son de mi familia. Sé lo que piensan con sólo mirarlas”.

Marcharse al extranjero es un reto para ella por su pequeño secreto… (ahora que no nos oyen). Tiene claustrofobia: “Antes no podía ni ir al teatro. Me he ido poniendo pequeñas metas. El mayor desafío fue viajar a Irlanda, donde viví un año. Ahora no voy a dejar que el miedo me impida estudiar en Roma”.

Y es que Teresa es animada y perseverante. También resulta cercana y familiar: “Estoy muy unida a mis padres, a mi hermana y a mi perro Charly. ¡Es un bichón maltés majísimo! Cuando llego a casa lo monopolizo…”

La echaremos de menos el próximo año.  Aunque nos alegramos por ella, porque sabemos que vivirá una experiencia inolvidable. Y porque la dejamos en las mejores manos, ¡¡¡las de Camplus Roma!!!