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Una residencia de estudiantes Moderna y Diferente en el  de Pamplona

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Segunda comida regional del curso: País Vasco

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En nuestra última edición de las ya clásicas Comidas Regionales, no tuvimos que marcharnos muy lejos, ni física ni gastronómicamente! Ya que el territorio elegido tiene muchos elementos en común con Navarra, incluida la gastronomía. En concreto, nos trasladamos a nuestro vecino País Vasco para degustar un menú contundente y laborioso.

Hablando de contundencia, la comida empezó con un suculento plato de alubias rojas con sus sacramentos, es decir, con jamón y chorizo. El día estaba frío por la proximidad del temporal Ofelia y, la verdad, agradecimos un buen plato de legumbre con la que afrontar la repentina llegada del otoño.

Como buena zona costera, Euskadi cuenta con una gran variedad de especialidades para preparar el pescado. En esta ocasión elegimos dos de sus platos más típicos: Marmitako de atún, un guiso formado con atún, patatas, cebolla, tomate y pimiento verde. Y, en segundo lugar,  bacalo al pil-pil, que se hace con cuatro condimentos: bacalao, aceite de oliva, guindillas y ajo. El pil-pil es el nombre con el que se denomina a la salsa que surge al fundirse los jugos del bacalao y el aceite. Las dos raciones fueron muy bien recibidas y hubo quien, ante la dificultad de decantarse por una u otra opción, tuvo que hacer aprecio a los dos platos.

Obviamente la carne no podía faltar en un menú vasco que se precie. A falta de chuletón o solomillo, nuestro Chef Isaac optó por un exquisito sukalki, uno de los guisos de carne predilectos en la Comunidad vecina. Algun@s estudiantes preguntaron acerca de su elaboración, ya que no es un plato común en otras regiones españolas. Nuestro Chef les explicó que se trata de un guiso tradicional en la Cocina vasca, elaborado con zancarrón de ternera, verduras, patata y pimiento choricero.

Pero sin duda lo que más sorprendió del menú fue el postre, sorbete de cuajada, muy habitual en la zona cantábrica pero no tanto en otros lares. De hecho algun@s estudiantes preguntaron si el postre era una mezcla de leche y requesón… A pesar de la extrañeza inicial, les encantó la fusión de sabores del lácteo con la piedra quemada y fueron much@s los que repitieron. La próxima cita: el 2 de noviembre. Esta vez sí tendremos que coger el avión para viajar al país elegido…